Disminuir el número de naves dedicadas a la pesca de arrastre y aumentar el tiempo de la veda de pesca, son dos de los planteamientos que este sector propone para evitar la eliminación de su actividad; mientras que las autoridades también hacen propuestas, pero para que el sector tome un nuevo rumbo: que se dediquen a la pesca de otras especies; que las embarcaciones ofrezcan otros servicios; o que se acojan a un plan de desguace.
A partir del 1 de octubre próximo, ninguna de las 159 embarcaciones registradas en la Subsecretaría de Pesca como flota de la red de arrastre podrá ejercer este sistema de pesca en las costas ecuatorianas, de acuerdo al anuncio que el Presidente de la República, Rafael Correa, hizo en enero pasado. Por esta razón, desde la semana anterior, autoridades y afectados se reúnen para ver alternativas a su actividad, sin conseguir hasta ahora llegar a un acuerdo.
Según el Jefe de Estado, eliminar este sistema permitirá el mejoramiento de vida de miles de personas que dependen de la pesca artesanal, que se ha visto afectada por el sistema de arrastre, por lo que el 14 de febrero pasado dijo que pronto se publicarán los acuerdos ministeriales que regulará esta actividad, que “perjudica el negocio de menos de 20 familias pero beneficiará a miles de pescadores artesanales que no tendran que jugarse la vida saliendo a más de 100 kilometros para llevar el sustento a su casa”.
El martes de la semana pasada, se hizo una primera reunión entre los representantes de la pesca de arrastre y el ministro encargado de Agricultura y Pesca, Santiago León, y en ella se acordó, analizar los mecanismos de colaboración y apoyo a los trabajadores del sector; así como analizar las opciones que proponga el sector.
El viernes último, en cambio, la reunión fue con el viceministro de Pesca, Iván Prieto, donde según Jorge Baidal, presidente de la Asociación de Armadores Pesqueros Pomaderos de Posorja, se discutieron ya algunas de las alternativas. La Asociación Primero de Mayo, que reúne a 32 embarcaciones dedicadas a la pesca de camarón pomada, propuso por ejemplo, disminuir el área de pesca un 49%; así como el número de embarcaciones -de las 40 que están autorizadas que solo queden 32-, dijo Baidal.
Además, aumentar otro mes la veda para la pesca bajo este sistema. Actualmente la veda es de dos meses (febrero y marzo); y existen dos microvedas mensuales (de 3 días cada una).
Las opciones que presentó el Viceministerio de Pesca, en cambio, están orientadas a redireccionar a los dueños de los barcos a la captura de otras especies como la merluza, la reconversión de la flota para emplearla en otras actividades como las turísticas; o ir a un programa de desguace voluntario de las embarcaciones, según publicó diario El Telégrafo, el domingo pasado.
Mientras que para los trabajadores se presentó un Plan de Mitigación, que busca reorientar la pesca artesanal del camarón, la reinserción de los trabajadores en otras áreas o que emprendan nuevos negocios; y diseñar un programa de compensación para las personas mayores de 65 años.
Sector Pomadero quiere ser tratado como pesca especial
Pero fuera de estas opciones, un tema que se revisa actualmente es la situación del sector pomadero, que a decir de su representante, Jorge Baidal, realiza una actividad artesanal, pues el sistema de arrastre que ellos utilizan es mucho más pequeño que el industrial.
Según Baidal, hasta el año 2007 las embarcaciones que se dedican a la pesca de camarón pomada eran consideradas como artesanales, pero al año siguiente sus permisos de pesca ya fueron emitidos como actividad industrial, sin que ellos hayan hecho algún trámite para pasar a formar parte del sector industrial. No se cambiaron las embarcaciones, son del mismo tamaño, al igual que el número y tamaño de las redes.
De la pesca de camarón Pomada, depende el 50% de la población de Posorja a decir de Baidal. Y al desaparecer este sector, 5.559 personas se quedarían sin trabajo entre armadores, tripulantes por barco, personal administrativo, de muelle, mantenimiento, choferes de los camiones de carga; entre otros. Eso, fuera de las dos mil mujeres que trabajan en las 38 peladoras artesanales y comunitarias que funcionan en Playas y Posorja. Y si a estas siete mil personas se las multiplica por cinco, que el número mínimo de una familia; son 35 mil personas las que dependerían de esta actividad económica.
Por esta razón, dice el presidente de la Asociación, pidieron al Ministerio que se los trate como un sector de pesca especial; para que ellos no desaparezcan junto con la pesca de arrastre industrial. Si el tema de la prohibición va por el impacto ambiental, y la afectación a la pesca artesanal, la pesca de camarón pomada no atenta contra ninguno de ellos, explica el dirigente, pues trabajan en un área donde no hay ningún tipo de pesca artesanal, compiten con los pescadores artesanales; que es donde la draga que limpia el puerto de Guayaquil desecha los desperdicios. Pero en el viceministerio de Pesca, aún se está revisando este caso.
En marzo arrancó “la última temporada de pesca”
La Asociación de Barcos de Pesca de Arrastre, en cambio, ya es más pesimista. En siete meses no creoq ue logremos lo que nos e ha podido en tres años, dijo Juan Carlos Correia, el viernes pasado en Telerama. El inicio de la pesca de langostino que se hace el 1 de marzo, que normalmente es motivo de fiesta luego de la veda, este año solo provoca tristeza, indicó, “porque practicamente sería la última temporada para el sector, tal cuál están las cosas juzgadas por parte del gobierno”.
El sector industrial prefiere tener una conversación directa con el Presidente Correa, pero esto no ha sido posible hasta ahora. “Nosotros hemos tratado de poder tener una conversacion directa con el señor Presidente, notamos en las decalaraciones que hay una falta de información, y si hay falta de información; y se toman decisiones tan trascendentales como estas, se toman decisiones equivocadas a nuestro criterio”.
“El Presidente ha hablado de mallas de ojo pequeño, de que no tenemos sistema de frío, de grandes redes, esas son carecteristicas de otras pesquerías industriales. Nuestra pesqueria es otro tipo de actividad, es efectivamente arrastre pero está dedicado a buscar calidad (de especies). Y si los argumentos son de tipo ambientales, pero no hay estudios que digan cuál es relamente la afectación”, insiste Correia.
Pero para Gabriela Cruz, presidenta de la Federación Nacional de Cooperativas Pesqueras del Ecuador (Fenacopec) las consecuencias se han podido evidenciar en la progresiva escasez de 217 especies pequeñas, como el camotillo, chalaco, pámpano, carita, robalo, lenguado, cabezudo, colorado, corvina, mero, mojarra etc. De las cuales los pescadores artesanales acostumbraban a recoger hasta de dos a cuatro gavetas llenas en cada jornada, pero que en los últimos años, apenas si se capturan dos o tres peces.
Esto, explica porque en la pesca de arrastre que hacen los industriales no solo se llevan los langostinos sino todo lo que encuentran a su paso, como larvas y peces pequeños, que luego se convierten en harina de pescado, y que obviamente afecta la reproducción de las especies.
Ella aplaude la decisión que ha tomado el gobierno de la revolución Ciudadana, pero asegura que sus efectos no serán inmediatos. Si se elimina la pesca de arrastre a partir de octubre, los resultados positivos recién se verán en dos o tres años.
Y dicha consecuencia, según Cruz se advirtió desde el año 2.000 cuando se hizo un informe con la fundación Ecociencia. “Nosotros hicimos unos mapas satelitales en el fondo del mar, no somos científicos pero hubo biólogos que nos ayudaron a hacer ese estudio, que nos permitieron demostrar que los fondos marinos están siendo acabados. Cuando el tractor pasa por abajo va destruyendo todo el fitoplanton, todo el recurso que hay bajo el mar, donde están las larvas y eso hace que no haya mayor reproducción. Hay cualquier cantidad de malla camaronera al fondo del mar y cuando se enredan en las rocas, lo primero que hacen es cortar la red”, dice.
Correia, refuta dicho argumento y asegura que si en los 54 años que tiene de actividad del sector, “no hubiéramos hecho las cosas correctamente no estuviéramos aquí. En el acuerdo se dice que pescamos juveniles, ninguna pesquería que hubiera pescado juveniles hubiera prosperado o se hubiera mantenido 54 años, nosostros cumplimos hasta con sistemas de exclusión de tortugas marinas, hemos sido hasta felicitados por organismos internacionales; y aquí eso no es tomado en cuenta”.
Añade además que las 159 embarcaciones que integran este sector dan trabajo a 55 mil ecuatorianos, según un propio informe del gobierno que lo hizo la Secretaría de Recursos Pesqueros sobre la actividad pesquera y camaronería de arrastre. Para Correia lo que hay un favoritismo director para els ector pesquero, en la decisión gubernamental.
Cruz, asegura que esto no hubiera sucedido si el sector de arrastre y pomadero hubiera trabajado en las condiciones acordadas en 2009, donde ya se emitió una regulación para este sector. Durante ese año y el 2010, añade, trabajaron sin problemas; pero luego “no se quien les dijo que ya no iban a desaparecer y empezaron a hacer los que les dio la gana. Este año yo propuse que se respete el acto compromiso y tampoco se cumplió, ¿qué hizo la autoridad pesquera? primero los mandaron a pescar a los industriales, y nos pusieron en veda a nosotros. Hoy estamos pescando nosotros pero ya acabaron con el recurso”.
La decisión del gobierno de Correa, a decir de Cruz, va acorde con la temática internacional pues países como Venezuela y México ya han prohibido la pesca de arrastre a favor de sus recursos pesqueros, mientras que en Chile, se ha generado una polémica por la posibilidad de legalizar es actividad en una ley que se discute en su Parlamento.
Juan Carlos Correia, coincide con baidal esn que una de las alternativas sería disminuir el número de embarcaciones que se dedica a las pesca de arrastre, para no se desaparecer esta actividad; así como buscar alternativas de pesca válidas. “Nosostros hemos presentado una alternativa de pesca merluza que es un recurso que está demostrado que existe en la costa ecuatoriana, fuera de las 8 millas náuticas, para no tener problemas con el sector artesanal y con ojos de redes más grandes; pero en modalidad arrastre porque esa merluza que capturamos nosotros solo se captura con modalidad de arrastre. Esa es una aletrnativa que nosotros presentamos hace dos años, pero que no lo han estado considerando porque es igual arrastre”, dijo.
Pero aseguró, que están dispuestos a seguir trabajando, para buscar la mejor solución, dao que toda actividad pesquera va a generar un impacto, ¿o acaso no nos acordamos de la pesca artesanal vinculada con captura de tiburón como pesca incidental?, cuestionó.
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