A tres meses de haberse terminado el plazo para la regularización de cerca de las 44.460 hectáreas de cultivo de camarón que hay en el país, arranca una nueva etapa de este proceso que ya cumplió tres años; pues se inició en octubre de 2008, con la expedición del decreto ejecutivo 1391, que determinó la obligatoriedad de regularizar a todo el sector.
Hoy se inicia un censo camaronero que según la Dirección Nacional de Espacios Acuáticos (Dirnea) tiene el objetivo de levantar una línea base de las infraestructuras camaroneras que se encuentran ubicadas en las provincias de la Costa, actualizar el Sistema de Catastro Camaronero de la Autoridad Marítima Nacional, así como determinar el estatus y situación legal de las camaroneras asentadas en la zona litoral del país.
Pero para la Cámara Nacional de Acuacultura, más que un censo como tal, lo que se hará es una verificación de la información que se levantó durante la regularización de las camaroneras que culminó el 21 de noviembre pasado; así como un levantamiento de información sobre los cultivos que no se pudieron regularizar, porque sus acuerdos de concesión habían caducado; y en el proceso no se contempló un trámite para estos casos, según su presidente José Camposano. Aquello provocó que unos 400 usuarios, propietarios de unas 12 mil hectáreas queden en una especie de limbo.
El 23 de diciembre del 2011, la Dirnea, reconoció que había una falta de definición clara en este tema; e informó a través de un comunicado de prensa, que había solicitado al Ministerio Coordinador de Patrimonio, instrucciones que permitan determinar si las zonas de playa con acuerdos caducados pueden ser consideradas dentro del proceso de regularización; y evitar así los expedientes administrativos de terminación de concesión.
De acuerdo a cifras de la Dirnea, hasta esa fecha en el proceso de regularización se registraron 1.303 trámites que ingresaron en los años 2009, 2010 y 2011. Se hicieron además 1.270 inspecciones a camaroneras, quedando pendiente 33; fueron devueltas 156 re inspecciones por la Subsecretaría de Acuacultura; se remitieron a la Subsecretaría 960 providencias; y quedaron pendientes 343; y se habían expedido 289 acuerdos ministeriales; pero seguían pendientes 1.014.
Esta institución afirmó además que muchos de los retrasos en el avance del proceso de regularización, que tiene como finalidad la obtención del Acuerdo Interministerial, es responsabilidad del usuario, “ya sea por falta de interés, demora en la entrega de planos corregidos, retraso en presentar pruebas de descargo, negativa en cancelar los valores por ocupación irregular y expedientes incompletos, según los requisitos establecidos en el Decreto Ejecutivo 261, siendo su mayor afectación a los pequeños camaroneros”.
También, agregó que de los 1.303 trámites presentados, “un 40% no han cumplido con la presentación de todos los requisitos necesarios, lo que impide la finalización de los mismos”.
El presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, asegura que aún a este sector no se le han entregados cifras oficiales del proceso de regularización; las cuales, seguramente se obtendrán luego del denominado censo; que él considera es más bien un catastro del sector camaronero. En entrevista con www.buródeanalisis.com dice que aspira que con este censo, por fin se de una solución para los usuarios del sector que aún están en la informalidad; ya sea porque el proceso no se ajustó a su situación (los más pequeños), o por la falta de procedimientos claros.
El censo se inicia hoy en Esmeraldas y terminará el 4 de mayo; el 7 de mayo empezará en Manabí hasta el 29 de junio; luego le tocará el turno a Guayas y Santa Elena, entre el 2 de julio y 21 de septiembre; y finalmente terminará en El Oro, el 16 de noviembre de este año (aquí empezará el 24 de septiembre).
En este proceso participarán 12 técnicos de la Dirnea, con representantes de la Subsecretaría de Acuacultura, del Ministerio de Ambiente; y la Subsecretaría de Tierras. Ellos, “realizarán in situ a través de una ficha censal, el levantamiento físico de los predios camaroneros, verificarán la situación legal de cada posesionario, y determinarán el tipo de cobertura del suelo, lo que permitirá determinar el área total de los predios camaroneros del país”, según la Dirnea.
ENTREVISTA
¿La Dirnea ha anunciado que el censo empieza este lunes (hoy) cual es la preocupación del sector sobre este procedimiento?
Efectivamente, de acuerdo al sitio web de la Dirnea se anuncia lo que ellos llaman como censo camaronero se iba a empezar en diversas provincias, empezando por Esmeraldas. Nosotros como CNA conocimos una intención dentro de un plan de Dirnea de levantar una información tipo censo a fines del año pasado, en una reunión por otro tema, con el ex subdirector, Capitán Pazmiño. En ese momento revisando cifras él nos comentaba que para este año estaba previsto levantar una información, tipo censo, de información del sector, pero fue un tema súper informal. Con sorpresa yo recibo por los medios de comunicación esta información, no habíamos recibido información formal ni la CNA, ni ningún gremio que represente ya sea cámara cooperativa que represente, formal y por escrito, si nos sorprendió que ya la prensa haya recogido expresiones de la Dirnea, que provino de un boletín de prensa, en torno a este asunto.
Evidentemente, nosotros al no tener información hemos llamado para informarnos respecto del tema fuimos recibidos x el Capitán Jácome, miembro de la Dirnea, yo lo conozco porque él ha sido parte del proceso de regularización ya algunos meses; y con él conversando, me decía que efectivamente no se había informado a los gremios y se buscó el sitio web para que llegue a mayores usuarios, pero evidentemente por la falta de internet, camaroneros de Pedernales y de zonas rurales, no conocerían de este tema.
Pero ¿por qué consideran que no es un censo propiamente dicho?
En el momento en que se nos habla de un Censo, evidentemente uno pensaría que se trata de muchísima información alrededor del sector sobre la cual más adelante pudiéramos, en base a esa información, proponer políticas públicas para mejorar las condiciones competitivas del sector. Pero, ya conversando con el capitán Jácome, entendemos que no es realmente un censo en todo el sentido de la palabra, es decir de levantar información de una serie de indicadores que reflejen la situación del sector, sino más bien un levantamiento de información que sirva para verificar o contrarrestar un poco la información que ya se tiene del proceso de regularización.
Es decir, contrastar lo que ya se hizo el año pasado…
Exactamente, qué es lo que sucede que la Dirnea ha sido una de las instituciones más conscientes de que en el proceso no se incluyó a todos los camaroneros, de que no se pudo llegar a un grupo importante que hoy ocupan zonas de playa y bahía; y sobre las cuales se quiere saber en qué condiciones están ocupando esos espacios. ¿Para qué?, para ver la alternativa, porque hoy en día no podemos decir que ese es el objetivo, pero si ver la alternativa de permitirles formalizarse.
Hemos hablado con el capitán Jácome y efectivamente no se puede decir que hoy en día se va a buscar formalizar a esos camaroneros, pero sí saber en qué situación están, si tienen a lo mejor un acuerdo de concesión vencido, que sería de alguna manera un aliciente o una iniciativa importante, contar ya con un acuerdo, para que el Estado permita que estos camaroneros sigan trabajando. Hoy qué es lo que sucede con ellos, no hay una figura que les permita formalizar su actividad a aquellos que tuvieron un acuerdo y lo dejaron vencer; a pesar de que por más de dos años y medio tuvimos vigente un decreto presidencial, cuyo espíritu era formalizarlos a todos. Lamentablemente, por malas interpretaciones por parte de algunos funcionarios no se permitió que ellos se acojan al proceso de regularización.
¿Lo que busca el censo entonces, es determinar quienes no entraron a la regularización?
Exactamente, y revisar, verificar nuevamente que la información que se tiene es la correcta o hacer los correctivos en la información que a la fecha se posee, a nivel de Dirnea. La Dirnea como usted conoce está a cargo de verificar el correcto uso de la zona de playa y bahía, no están a cargo de controlar a los camaroneros como se piensa, zona sobre los cuales una concesión le permite a usted ejercer la actividad acuícola. En ese sentido ellos quieren tener un catastro complementado, porque se levantó un catastro en 2008, entonces se quiere complementar esa información para tener una catastro camaronero que le permita decir que del 100% de zona de bahía, en qué situación se encuentran los usuarios. Eso es muy positivo, en el sentido de que como cámara siempre hemos insistido en que en base a esa información podemos tomar decisiones. Nosotros jamás vamos a apoyar que el sector tenga usuarios en la acera informal de la economía. Todos desean formalizarse, lamentablemente la mecánica no han estado ajustadas a las realidades de los más pequeñitos que hoy en día no se encuentran regularizados; y no han estado ajustado tampoco a los que cuyos acuerdos han caducado.
En diciembre pasado, cuando la Dirnea dio cifras sobre la regularización, también solicitó instrucciones al Ministerio de Patrimonio para estos casos de acuerdos caducados. ¿Este censo es una respuesta a ese pedido o aún no les responden?
No, más bien lo que sucedió en esa reunión que le conversaba al principio, es que salió el tema de los acuerdos vencidos. Qué sucede, que durante todo este levantamiento de información la Dirnea determinó que aproximadamente 420 camaroneros a nivel nacional, que sumaban alrededor de 12.800 hectáreas, se encontraban a la fecha ocupando dichas extensiones con acuerdos de concesiones vencidos.
¿Cuál era el gran problema aquí? que varias veces durante reuniones interministeriales entre distintos actores de la regularización, se insistió al Ministerio de Patrimonio que a ellos debía dárseles una alternativa, en virtud de que la Dirnea interpretó que el decreto 1391 no amparaba a dichos usuarios para que puedan formalizar su situación. Esto, sumado al hecho que en la comunicación que envió la Dirnea, primero al ministro de Defensa, indicaban que muchos camaroneros habían tenido la intención de acogerse a la regularización, situación que para la Dirnea era improcedente, salvo que el Ministerio de Patrimonio interpretara que sí procedía. Lamentablemente, y eso si hay que decirlo, esa interpretación de que el espíritu del decreto buscaba formalizar a todos los actores del sector, no llegó. Llega es en diciembre del año pasado, cuando ya el proceso estaba vencido, llega una comunicación de la ministra María Fernanda Espinosa, indicando que de acuerdo a los criterios jurídicos ellos siempre estuvieron amparados. Eso nos sorprendió muchísimo, ya que por el lado del Estado, la Dirnea decía que no, pedía una interpretación; y luego el ministerio de Patrimonio no se pronuncia sino hasta después de seis meses, que sí se podía.
Entonces en base a esta situación, a este limbo legal, el levantar información lo que va a hacer es transparentar con cifras exactas cuantos usuarios se encuentra en esta situación. Eso es positivo en el sentido de que si le queremos decir al Presidente (Rafael Correa) -ya que él tiene la potestad de decidir si se extiende el proceso-, si queremos ir a decirle que quremos formalizar al sector y hay una gran parte que no ha podido hacerlo, tenemos que hacerlo con cifras. No podemos decirle en base a cifras que a la fecha no cuadran, todavía no hemos recibido como sector cifras oficiales, a pesar de que el proceso terminó el 21 de noviembre. Las últimas cifras oficiales que tengo son de junio.
Pero la Dirnea informó en diciembre cifras en las que decían que tenían 1.300 expedientes ingresados.
Así es esa es la cifra oficial que toda la vida se manejó…
¿Entonces esas son las mismas cifras de junio?
Son las mismas, lo que pasa es que ese es el número de trámites iniciados, lo que hace falta y ess lo tienen que dar la subsecretaria de acuacultura o el ministerio de patrimonio como coordinador de todo el proceso, es el estatus de cada uno de esos 1300 tramites que debería ser información pública y que deberían estar colgadas en las páginas webs de cada ministerio para que cada usuario en el país conozca su situación finalmente. Eso hasta la fecha no lo tiene, entonces hemos tenido que levantar criterios en base a información parcial o que todavía no ha sido actualizada, o que se están actualizando.
Pero habían mas cifras, sobre las inspecciones, los acuerdos?
Lo que pasa es que esas cifras son las inspecciones que hace Dirnea, recuerde que una cosa es el trámite de regularización y ese trámite requiere de un proceso en que la Dirnea verifica que la zona a ser concesionada efectivamente es una zona de playa y bahía. Por ejemplo el caso de pedernales del desalojo que se estaba realizando en estos días. El usuario al que se estaba desalojando según su acuerdo de concesión se dice que la camaronera tiene 35 hectáreas en zona de playa y bahía, la última inspección de Dirnea determina que la mitad de la camaronera es tierra alta; y por ende ese usuario puede pedir a la secretaría de tierras una escritura comprarla y por ende esa es una tierra privada, no susceptible a ser concesionada por el estado. Es decir que bajo esa figura no cabría un desalojo del Estado.
¿Pero si es parte de la regularización, no se debió haber empezado con un censo más bien?
Correcto, por supuesto, se empezó lamentablente de acuerdo a las mismas versiones de la Dirnea la información que se obtuvo de ese proceso inicial no estaba completo, entonces evidentemente hoy en dia tarde, pero llega.
¿Qué otros datos consideran ustedes que se deberían incluir para que sea un Censo completo?
Si usted esta buscando censar en este caso a un segmento de la economía del país, como es el camaronero, tiene que establecer un objetivo, se espera que el objetivo sea entender en qué coyuntura se está desarrollando el sector. ¿Para qué? porque a partir del entendimiento de esos indicadores como Estado, usted promueva una política publica que mejore las condiciones productivas de ese sector. Para eso se tiene que involucrar a otros sectores que generan esas políticas por ejemplo el ministerio de Coordinador de la Producción, ministerio de la Producción, el ministerio de Agricultura que sí esta involucrado, pero en realidad como este levantamiento de información a través de una ficha censal, lo que busca es actualizar y tener información del proceso de regularización; entonces es dintinto, es decir no se trata de un cesno en toda la amplitud de su significado mas bien de una actualización de información.
Es decir, que después de este censo ya se espera decir quiénes fueron regularizados, quiénes faltan y qué va a pasar con los que tienen los acuerdo caducados.
Así es y qué propuestas hay, el sector camaronero ya tiene incluso una propuesta para facilitar la formalización de quienes tienen los acuerdos caducados la hemos socializado y trabajado con la subsecretaria duarte. Hay muestras para decir que hoy en día se ha estado trabajando más activamente con las autoridades del Estado para lograr la formalización del sector. Pero hay que esperar los resultados esto va a durar 9 meses, lo importante es corregir esto que en algún momento fue un error el no haber anunciado con anticipación para que las provincias se preparen. Manabí estará mejor preparada, Guayas evidentemente lo hará, Vamos a tener que apoyar mucho a esmeraldas por lo menos que por nuestro lado se cumpla con entregar la información.
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SI LA DIRNEA SE HA FIJADO HACER UN CENSO CAMARONERO, QUÉ SEA REALMENTE UN CENSO EN TODO O POR LO MENOS PARTE DE LO QUE SIGNIFICA HACER UN CENSO Y NO QUEDARSE SOLO EN VER QUE CAMARONERA CUMPLIO Y NO CUMPLIO CON LA REGULARIZACIÓN DE SU PREDIO.
CREO CONVENIENTE QUE LA DIRNEA A MAS DE VER QUIEN O NO SE REGULARIZO COMO LO MANDA EL DECRETO 1391, TIENE QUE DE UNA VES POR TODAS ESTABLECER Y DETERMINAR LIMITES CLAROS Y DEFINITIVOS YA QUE DONDE ENPIEZA EL MURO DE LA CAMARONERA TERMINA O EMPIEZA EL LIMITE DEL MANGLAR. PORQUE LAS CAMARONERAS OCUPAN ACTUALMENTE EL 75% DE ÁREAS DE MANGLAR QUE EXISTIAN EN LA FAJA COSTERA ECUATORIANA Y PORQUE ADEMAS LOS LEVANTAMIENTOS DEL CLIRSEN NO ESTABLECEN LIMITES CLAROS YA QUE SON HECHOS DESDE Y A PARTIR DE IMAGENES SATELITALES.
CREO QUE ESTO NO DEBE SEGUIR ASI, DEBEN EXISTIR LIMITES CLAROS A PARTIR DEL LEVANTAMIENTO DE CORDENADAS GEOGRADICAS EN CAMPO Y NO DESDE RECONSTRUCCIÓN DE IMAGENES SATELITALES. TRABAJO QUE SÍ LO HIZO EN CAMPO EL MINISTERIO DEL AMBIENTE Y FUNDECOL, EN EL 2007, EN EL SISTEMA HIDROGRAFICO MUISNE – COJIMÍES COMO PARTE DE LA ACTUALIZACIÓN DE LOS LIMITES DEL MANGLAR DECLARADO ÁREA PROTEGIDA COMO REFUGIO DE VIDA SILVESTRE EN EL 2003 ACUERDO MINISTERIAL 080. TRABAJO QUE EL MINISTERIO A PESAR DE QUE LO REALIZO NO LO QUIERE ASUMIR Y PEOR AUN LA DIRNEA . TRABAJO QUE ESTA DISPONIBLE; BASE DE DATOS MUY VALIOSA SI ASÍ LO QUIERE EL MAE O LA DIRNEA