Las conversaciones con el bloque comercial europeo una vez más están en suspenso. El sector privado advierte de incongruencias en las decisiones de Cancillería, lo cual estaría frenando la posibilidad de lograr un acuerdo de comercio con la Unión Europea.
El martes, el Comité Empresarial Ecuatoriano publicó un comunicado en el que se informó que el embajador en Bruselas, Fernando Yépez, desautorizó la carta oficial enviada por el Gobierno para reanudar las conversaciones del acuerdo comercial. Esto, siguiendo instrucciones del vicecanciller, Kintto Lucas, según indicó el gremio productivo.
Hasta el cierre de esta edición no se daba ninguna declaración oficial, desde el Gobierno, respecto al tema. En su cuenta twitter (@compakintto), el Vicecanciller, dijo ayer que “la mayoría de los grandes medios como voceros de determinados poderes hoy enfilan nuevamente contra mí. Como pirañas…”, refiriéndose a las notas de prensa sobre la suspensión de las negociaciones. Mientras que el martes en la tarde, señaló que “los grupos pro TLC (Tratado de Libre Comercio) me siguen atacando, pero es mentira que desautoricé alguna carta…”.
Por su parte, el presidente Rafael Correa, mencionó ayer –también en su cuenta de twitter- que las negociaciones están avanzando y que “es inexacto lo que publicó hoy la prensa (¡para variar!)”.
Mientras tanto, los sectores que exportan a ese continente expresaron su preocupación, pues no culminar un acuerdo con la Unión Europea, significa perder un mercado que absorbe unos $2.600 millones de dólares.
En caso de no firmar, la exportación de camarones pasaría a pagar un arancel del 12% para los productos congelados y el 18% para los que tienen valor agregado. Actualmente este rubro paga 3,6% de aranceles para ingresar al mercado europeo, según explicó el presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, José Campusano.
El dirigente señaló que sus socios europeos le advirtieron que en Bruselas no se maneja el mismo discurso que en Ecuador respecto a las negociaciones con el bloque.
“Yo recibí una comunicación de la Asociación de Importadores de Productos del Mar de Europa, diciendo que si bien nosotros les enviamos una comunicación en la que se manifiesta que el Presidente estaba dispuesto a retomar el diálogo, por qué, y según nos adjuntaron el correo del Embajador en Bruselas, se les pide que aboguen por la renovación del SGP Plus (Preferencias Arancelarias Generales). Y nos preguntaron que si en Ecuador no se conoce que esas preferencias ya no van más. Queda mal la misión diplomática y la Cancillería porque parecería que no hay una comunicación correcta”.
A su criterio, eso demuestra la diferencia en la visión que existe al interior del Gobierno respecto a sí se firma o no un acuerdo comercial. Campusano recordó que el Primer Mandatario, en diciembre pasado dio instrucciones para que se entregaran las respuestas técnicas a las inquietudes que presentó la Unión Europea previo a sentarse en la mesa de negociación.
Entre esas dudas estaban algunas relacionadas a servicios, compras públicas y propiedad intelectual. “El Presidente dijo que nuestra posición como país era continuar en la posibilidad de un acuerdo comercial, favorable para el país, en los términos que de acuerdo a la Cancillería se hayan esbozado, pero que no se dejara morir la posibilidad”.
En base a esa directriz, señaló Campusano, el que fue llamado a proceder fue el viceministro de Comercio Exterior, Francisco Rivadeneira, para que prepare una respuesta técnica. Pero diferentes misiones diplomáticas de Ecuador contactaron a sus parte europeas para pedirles apoyo para la extensión del SPG Plus. Esto, pese que la misma Comisión Europea ya había anunciado que esa alternativa se extingue para Ecuador a partir de enero de 2014, sin opción a extender ese plazo.
“El Embajador Yépez fue el protagonista de esa historia, con una serie de mensajes incongruentes para solicitar a los países europeos para renovar el SGP Plus. Y no solo eso, sino que se anuncia a las autoridades europeas que el presidente Correa había dicho no al TLC y que por el contrario, lo que se iba a hacer era negociar el ingreso del Ecuador en el bloque de Mercosur. Eso suponía automáticamente que esto detenía las negociaciones del acuerdo comercial, porque se vería más adelante, ya con Mercosur, si se negociaba algo”.
Y esa postura la publicó el mismo Ministerio de Relaciones Exteriores, con fecha 4 de enero, en la que se presenta un boletín de prensa cuyo título era justamente ‘Presidente Correa dice si al Mercosur y no al TLC con la Unión Europea.
Este boletín, según Campusano fue enviado a los negociadores europeos por la misma Cancillería. Esto, pese a que el 28 de diciembre de 2011, el propio viceministro Rivadeneira anunció que esperaban en 2012 cerrar la negociación de un acuerdo para el desarrollo con la UE, antes de enviar la carta con las respuestas oficiales del Ecuador. En una publicación de Ecuador Inmediato, el funcionario remarcó que lo que se quería era un acuerdo y no un Tratado de Libre Comercio (TLC). “Esperamos que haya flexibilidad por parte de Europa para que la negociación atienda las necesidades de Ecuador”, mencionó en esa fecha.
“Se instruyó incluso al Ministro Coordinador de la Producción, Santiago León, para que si es necesario el mismo viaje a la delegación europea a aclarar el tema y retomar las negociaciones lo antes posible. Sin embargo, hay dos funcionarios, que por que si mismos deciden no respetar las decisiones del Presidente y generan acciones de manera individual. La Unión Europea frente a esta incongruencia de mensajes dice: ‘señores yo no puedo continuar en este momento, hagan de cuenta como que las negociaciones están detenidas hasta que ustedes definan”, afirmó Campusano.
El impacto es económico y político
El precio de no tener un acuerdo comercial es doble, recordó Carlos Palacios, vicepresidente de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias de Guayaquil. Y es que las preferencias del SGP terminan en diciembre de 2013 y como no se van a renovar porque como Ecuador aumentó el nivel de ingresos per cápita ya no es elegible como país beneficiario.
Por lo tanto, los productos que estaban amparados por eso sistema dejan de percibir las rebajas arancelarias y saca a los exportadores del mercado. Entre los productos más importantes están banano, camarón, atún y flores. “Ese es un gran problema porque eso significa menor exportación, menos ingresos de divisas, desempleo, etc.”.
Pero no es esa la única consecuencia, dijo Palacios. Justamente las ventas de banano tendrían afectación porque los países que ya tienen un acuerdo y que son competidores de Ecuador (Costa Rica y Colombia) tendrán un tratamiento preferencial frente a nuestro producto. “Con la rebaja de aranceles que nos da actualmente las negociaciones con la Organización Mundial de Comercio a largo plazo llegamos a los 114 dólares. En cambio los otros países llegarán a 74 dólares. Esa diferencia nos saca del mercado”.
El 40% de las exportaciones de banano se van a ese mercado. Entre enero y noviembre de 2011 el país vendió al mundo un total de $9.802 millones.
Otro de los sectores que tendrá un impacto es el de flores. Ignacio Pérez, presidente de Expoflores, sostuvo que el 20% de las exportaciones de flores se dirige a Europa. Entre enero y noviembre de 2011, Ecuador colocó en el mundo $624 millones en flores. “Las preferencias nos dan un tiempo de vida de dos años. Y si se cancela la posibilidad de negociación ese es el fin”.
Para ingresar con su producto a Europa, el flete aéreo Quito- Amsterdam cuesta $3 por cada kilo de flores. El mismo flete desde Colombia esta en $2,40 a 2,60. Y si se compara con Kenia y Etiopia, el costo es de $1,90 a 2. “Si a eso le añadimos un arancel del 12,5% que es lo que se pagaría, el incremento sería de $1,10 solo en tributo. Y con eso simplemente estamos fuera del mercado”.
Palacios indicó que no solo la repercusión es económica sino también el política. Y es que han pasado cuatro años desde que se realizó la primera ronda de negociaciones entre la Unión Europea y la CAN. En julio de 2008 el Ecuador ya anunció que no seguiría el mismo rumbo de Perú y Colombia y abandonó la mesa. Desde entonces no se ha logrado concretar si habrá o no la reanudación del diálogo.
“Dentro del propio Gobierno hay alguien que está torpedeando la posibilidad de un acuerdo. Ya se ha dicho que hemos pedido la adhesión al Mercosur y por lo tanto no cabe continuar la negociación. Da la impresión de que el Presidente tiene que poner orden en la parroquia porque no es posible que existan voces disidentes al interior del Régimen. Y eso no es algo nuevo”.
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me parece que si que los voceros del gobierno deben de ponerse de acuerdo en que linea van a seguir, para que haya seriedad en las negociaciones, ya sea en el Mercado Europeo y en el Mercosur, nosotros debemos aprovechar y llegar a las negociaciones que mas nos beneficien.
Lamentable de no finalizar estas negociaciones. Sin embargo debemos entender que la EU., solo negociaria con el conjunto de naciones que conforman la CAN. Sin embargo declaraciones como las emitidas por uno de los viceministros no ayudan a crear un ambiente ideal para los negociadores.
El mundo de hoy globilazado, nos guste o no, es una realidad donde las ideologias no tienen cabida. Entendamos ello de una vez por todas.