La inseguridad disminuye pero la percepción se mantiene, según autoridades

Un equipo de la Policía de Investigaciones de Chile, participó en el Congreso de Seguridad.

Un equipo de la Policía de Investigaciones de Chile, participó en el Congreso de Seguridad.

A pesar de que según las estadísticas los delitos han disminuido, la percepción de inseguridad se mantiene. Esto se debe a varios factores sociales y al manejo que da la prensa a la crónica roja y a hechos violentos, explicaron especialistas durante el Congreso de Seguridad Ciudadana que se desarrolló la semana pasada en Guayaquil.

Las muertes violentas, asesinatos y homicidios tuvieron una reducción del 21% de enero a septiembre en comparación con el mismo periodo del año pasado. En el 2010, la cifra se sitúo en 470, frente a los 372 casos de este año. Es decir, hubo una reducción de 98 eventos.

Los delitos que sí se incrementaron en un 5%, de enero a julio de 2010, fueron los de secuestro express y asalto a las personas, según Bernardo Ovalle, coordinador del Observatorio de Seguridad Ciudadana de Guayaquil. El funcionario mencionó que hasta agosto de 2011 se habían denunciado 97 casos de secuestro express; y el año pasado se registraron 42.

Pero de agosto a septiembre disminuyeron, lo que equiparó las cifras generales dando un promedio menor al del 2010. Como resultado, de enero a septiembre del 2010 se presentaron 533 casos de secuestro express; mientras que en ese mismo periodo del 2011, se registraron 511.

Las denuncias de asalto a las personas, en el 2010, sumaron 4.967; mientras que en el presente año son 4.538, 429 menos, con una disminución del 9%.

“Lamentablemente este delito (asalto a personas), es el que tiene mayor incidencia en la comunidad y el que más frecuencia tiene”, dijo Ovalle pues comprende casi el 50% del total de delitos denunciados. “Este delito tiene una alta influencia o incidencia en la percepción de inseguridad del ciudadano”, añadió.

El coordinador del Observatorio reconoció que “todavía tenemos cifras bastante considerables”, pero precisó que los delitos no se han disparado, “podríamos decir que está controlado”, afirmó. Esto, por las políticas asumidas por el gobierno como la prohibición de venta de alcohol los días domingos, los operativos contra la portabilidad de armas y el control de cachinerías.

Pese a ello, la ciudadanía mantiene la sensación de indefensión que difiere de los datos reales de delitos. “De hecho, la encuesta de victimización que hemos realizado, evidencia que aún en la ciudad existe un alto índice de la percepción de inseguridad, muy alto, más allá de lo que realmente ocurre”, dijo, sin detallar mayor información.

El presidente de la Federación de Barrios de Guayaquil, Nicolás Jiménez, coincidió en que el índice delictivo ha disminuido, pero precisa que el accionar de la delincuencia es tan cambiante que nada es suficiente. “Hoy lo asaltan en un lugar, mañana no lo asaltan, pero al otro día continúan en el mismo sitio”, señaló.

Ovalle, atribuyó este estado de victimización a la información mediática y el tratamiento que se le da en los medios de comunicación de la crónica roja, por lo que hizo un llamado a informar sin escandalizar, como se hace en Colombia. En el país vecino los indicadores de violencia son superiores pero las noticias se manejan con más precaución, aseguró.

“Los eventos de repente son excepcionales, pero como lo repiten tantas veces tiene un efecto multiplicador en el colectivo y genera ese estupor, ese miedo a salir, a lo que está sucediendo”.

El prefecto inspector Guillermo Alarcón Cabezas, Jefe Regional de la Policía de Investigaciones de Chile, coincidió con Ovalle en que el manejo que da la prensa a la crónica roja influye en la percepción de seguridad que tienen los ciudadanos, pero también inciden en este factor, otros temas sociológicos y el trato que la misma Policía da a los hechos.

“Hay medios que se preocupan de elevar algunas condiciones y algunos delitos y aumentar más cuestiones a la crónica roja o amarilla, para vender más sus diarios; y empiezan a impactar de forma negativa en la gente, cuando son delitos que a lo mejor son de bagatela o no son de gran connotación, o no son tan repetitivos”, indicó Alarcón, quien afirmó que el fenómeno no es exclusividad de Ecuador, pues se da en toda la región.

Alarcón agregó además, que existe una inseguridad subjetiva que se provoca sin sustentos reales. “Mucha gente dice: ‘yo no quiero salir a la calle, me siento inseguro’. ¿Pero a usted le han robado? No, no me han robado; ¿a su familia? No, tampoco, pero tengo temor. Me da temor caminar por espacios oscuros”.

Para el Coronel Luis Ramírez, secretario del Comando General de Policía de Ecuador, estas situaciones emocionales se generan por información que no se acerca a la realidad delictiva. “Sin embargo, creemos que los niveles de confianza y credibilidad hacia el sistema han aumentado, porque hoy también se puede hablar de que hay más denuncias, antes no denunciaban”.

Para cambiar este panorama, se necesita de una acción conjunta con autoridades, medios de comunicación y sociedad, afirmó Alarcón. En Chile, la Policía tiene incluso una alianza estratégica con la prensa que resalta las acciones positivas de la institución. “Hay un acercamiento con las fuerzas vivas organizadas, nosotros (la Policía), vamos a las juntas. Acá también hay organizaciones, PAI, y ese acercamiento nos permite conversar con la gente y aclararnos los puntos. A lo mejor ellos sienten inseguridades, pero a lo mejor están mal enfocadas o mal entendidas, o este ir de boca en boca, va aumentando”, explicó.

Para el canadiense Irvin Waller, especialista en prevención de la violencia y la protección a víctimas del delito, el cambio involucra a todos los ciudadanos. “Cuando hay movilización de la gente en un barrio, hay un cambio en la confianza que puede disminuir la violencia. Hay una disminución importante en el sentimiento de inseguridad, la gente empieza a salir, utilizar los servicios en el barrio, acompaña a sus niños a la escuela, etcétera”.

En estas medidas también se necesita incluir al sistema educativo, aseveró Ovalle. El rol del maestro es indispensable para la formación psicoemocional del individuo, pues los jóvenes pasan gran parte del día con ellos, y de ellos aprenden. “Pero vemos un sistema donde los profesores salen a las calles a hacer violencia, enseñando violencia en lugar de enseñarnos más bien a resolver las cosas con diálogo y con la comunicación”, enfatizó.

Jiménez, concluyó con que es necesaria la unidad. “En el momento que todos contribuyamos, medios de comunicación, transportistas, obreros, todos; ahí comienza a acorralarse a la delincuencia, se empieza a sintonizar esta gran cruzada de solidaridad para la familia”.

Publicidad

2 comentarios para “La inseguridad disminuye pero la percepción se mantiene, según autoridades”

  1. Alex Pashma G. says:

    INSEGURIDAD.., lo ùnico seguro en Ecuador es que la inseguridad continua, nos quitaron el derecho a portar armas, nos quitaron el derecho de tener perros guardianes pitbull, y nos estan quitando el derecho de libertad de expresiòn, los asaltantes y ladrones tienen màs derecho que los ciudadanos porque ellos conocen como funciona el sistema de justicia y saben donde acudir/llamar para obtener la libertad.

  2. Néstor Romero Acosta says:

    La forma más importante para disminuir la inseguridad, es dando empleo.
    Segundo, una buena rehabilitacion a los ladrones, que todavia tienen cierta conciencia moral, es decir que por necesidad cayeron en este problema.
    Tercero, que funcione un buen sistema de justicia.
    Cuarto, Educacion de primer nivel, sobre todo en escuelas fiscales.
    Etc, etc, etc,

    Si no tenemos por lo menos, estos 4 puntos, nunca va a
    disminuir la inseguridad, y en Ecuador esto no se ha dado todavía.

    Nos contentamos, porque incrementan los policias, contentemonos, cuando existan menos policias.

    Néstor

Deje un comentario

Powered by Buró Estratégico