Estados Unidos, una potencia que no tiene dinero para pagar sus deudas

El Presidente Obama, pidio al Congreso que eleve el techo de la deuda.

El Presidente Obama, pidió al Congreso que eleve el techo de la deuda.

 

Estados Unidos enfrentó dos enormes guerras que le costaron un trillón de dólares en la última década. Eso generó un enorme gasto fiscal, que sumado a la crisis inmobiliaria puso en serios aprietos a esa potencia mundial.  

La burbuja hipotecaria, que explotó entre 2008 y 2009, impulsó la caída de bancos y de compañías como General Motors. Esto, porque el sistema financiero prestó dinero a personas que no tenían capacidad para pagarlo, lo que ocasionó un descalabro en las cuentas bancarias. 

A finales del gobierno de George Bush se dispuso un fondo de salvamento y con la posesión de Barack Obama se hizo un segundo desembolso para ayudar a levantar a la economía norteamericana, explica el exministro de Finanzas, Pablo Better. “Eso generó un déficit fiscal (más egresos que ingresos) en el Presupuesto del Estado, así la deuda pública no se puede pagar y esa es la crisis que enfrenta hoy en día ese país”. 

Esto está ligado a la crisis política que también existe en el país del Norte. El Congreso de Estados Unidos no se pone de acuerdo en elevar o no el tope de endeudamiento. “Si eso no se hace, Estados Unidos va a caer en mora en algunas de sus obligaciones, no necesariamente en el pago de deuda, pero sí podría ser en el pago de la seguridad social (jubilaciones), pago del proyecto del sistema médico (medicare, reembolso de gastos médicos a los ancianos)”, sostiene Better. 

Aunque podría ser un tema temporal, agrega el analista, si se produce una moratoria las compañías que miden el riesgo país van a bajar la calificación de los bonos norteamericanos, que actualmente está en AAA. “Si se ponen triple A- (menos) o doble A, sería algo sin precedentes en la economía norteamericana”, dice el exministro. 

El ecuatoriano Miguel Murillo, es asesor Financiero en el banco de inversión americano Salomon Whitney, y considera que el país poco a poco está saliendo de la recesión provocada por la crisis mundial. Esto, porque las gráficas financieras dan cuenta de un incremento en la actividad de las bolsas de valores. Así, explica que el índice Dow Jones (medidor bursátil) se ubicó en 6.700 puntos en el 2010, a la fecha ese índice está en 12.700 puntos. “Estamos hablando de un crecimiento financiero del 95% en dos años, lo que quiere decir que el mercado bursátil sí está moviendo la economía del país. Aunque otros factores influencian mucho en que no exista un margen de progreso, el principal: la falta de empleo”. 

A julio, la tasa de desempleo se ubica en 9,2%, una de las más altas registradas desde la crisis que se extendió desde 1973 hasta 1982. Actualmente también se reconocen problemas en el ‘retail’ (ventas al detalle), que tienen un menor consumo durante los últimos 500 días, añade Murillo. “Si no hay dinero para gastar la gente se está reservando. Hay una recesión de ventas al por menor”. 

Murillo agrega que debido al problema de la deuda, se podría aumentar la tasa de desempleo, pues los primeros recortes empiezan en los presupuestos que se dan a los municipios del país, y eso impulsa al despido de trabajadores. Está previsto que el desempleo aumente al 14 o 15%, dice Murillo. 

Las negociaciones entre la Casa Blanca y los líderes del Congreso llevan semanas, pero aún no se avisora un acuerdo. Existe consenso de que el aumento del límite legal de la deuda tiene que estar vinculado con una estrategia más amplia para administrar mejor las finanzas del país, pero el debate continúa sobre las medidas específicas para hacerlo. Los líderes del Partido Republicano proponen profundos recortes de los gastos, mientras que los demócratas replican que se necesitan ingresos adicionales para acercar más al país a un presupuesto equilibrado. 

En un discurso pronunciado el pasado 25 de julio, Obama dijo que se necesita una acción bipartidista para romper lo que denominó el punto muerto. “Puesto que ningún partido está exento de culpa en cuanto a las decisiones que derivaron en este problema, ambos partidos tienen la responsabilidad de resolverlo. Al Congreso le queda ahora una semana para actuar, y aún hay maneras de avanzar”. 

Según Obama, se tienen que tomar medidas para evitar la suspensión de pagos del país y para proteger las excelentes calificaciones crediticias que tiene. “Muchos expertos financieros pronostican que el cese de pago por parte de Estados Unidos tendría efectos adversos en la economía mundial, y los líderes del Congreso dicen que eso es algo que desean evitar”, agregó en el discurso. 

Pero no se prevé que esa recesión tome tanto tiempo, agrega Better, porque el tema de la deuda será resuelto en corto plazo. Aunque todavía no se define si se aumentará el techo de endeudamiento, el presidente Obama tiene recursos legales por los cuales no debe recurrir al Congreso. “Si bien con la décima cuarta enmienda de la Constitución le permite en un caso de emergencia emitir más deuda, eso nunca se ha utilizado en la economía norteamericana. Pero se llegará a un acuerdo máximo en dos semanas”. 

El Departamento de Hacienda indicó que desde 1960 el Congreso actuó 78 veces para aumentar permanentemente, prorrogar temporalmente o revisar el límite de la deuda. De estas, 49 veces fue bajo el mando de presidentes republicanos y otras 29 veces bajo presidentes demócratas. 

El problema se generó por que la ley establece un tope para la deuda pública de $14,29 billones, el cual se alcanzó el pasado 16 de mayo. Pero el Departamento de Hacienda tomó una serie de medidas para prorrogar temporalmente su capacidad de cumplir con las obligaciones financieras del país. La última de esas medidas, que suspendió la reinversión del Fondo de Inversión de Bonos del Estado, se tomó el 15 de julio. 

La tarde del viernes pasado, el proyecto de Ley Boehner, que propone aumentar el techo de la deuda en $900 mil millones de dólares y recortar gastos en 917 mil millones, pasó en la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos. Esa institución, dominada por los adversarios republicanos de Obama, rechazó al día siguiente -en un voto simbólico- el plan de elevar el techo de la deuda. El Departamento del Tesoro ya anunció que esta semana se agotarán los recursos para que siga funcionando el aparato público y honrar las deudas. El límite para tomar una decisión concluye mañana.

El anuncio de un acuerdo

La noche del domingo, el presidente Barack Obama anunció un acuerdo con líderes legislativos republicanos que evitará una posible suspensión de pagos de la nación. El acuerdo recortará mas de $2 billones del gasto federal a lo largo de la década, indicó en su publicación de hoy el diario El Nuevo Herald.

Un impago “habría tenido un efecto devastador en nuestra economía”, manifestó Obama desde la Casa Blanca. El mandatario expresó su agradecimiento a los líderes de ambos partidos y aseguró que si se concreta el acuerdo se reducirá el gasto del gobierno “a su nivel más bajo desde que Dwight Eisenhower era presidente, hace más de medio siglo”.

Agregó que no habrá recortes iniciales a programas de beneficios como Seguridad Social y Medicare. Pero dijo que ambos podrían estar sobre la mesa junto con cambios en la ley fiscal como parte de futuros recortes.

El líder demócrata en el Senado, Harry Reid, fue el primero en anunciar el acuerdo. “A veces parece que nuestros dos lados están en desacuerdo casi en todo… Pero a fin de cuentas, personas razonables pudieron ponerse de acuerdo en esto: Estados Unidos no puede arriesgarse a suspender los pagos de nuestra deuda, arriesgarse a un colapso financiero y a una depresión mundial”, dijo Reid.

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