Las políticas de salvaguardias fomentaron la inversión en sectores como la manufactura textil y de calzado, lo que motivó un incremento de las ventas al exterior en esos productos. El sector farmacéutico ganó terreno en la balanza comercial, gracias a negociaciones con el Gobierno sobre la propiedad intelectual y cambios de licencias.
Las industrias farmacéuticas, floricultora y de manufacturas de textiles, cueros, papel, cartón, y jugos o conservas aumentan su participación en el pastel de las exportaciones ecuatorianas. La recuperación de los precios y de los mercados, así como los incentivos gubernamentales permitió un crecimiento de la inversión en estos sectores, que en el 2009 enfrentaron una caída.
Según las estadísticas del Banco Central del Ecuador (BCE), la venta de productos no petroleros pasó de $3.270 millones en el primer semestre de 2009, a $3.772 millones en el mismo período de 2010. Y dentro de este rubro, los productos industrializados no tradicionales tienen un despunte.
El sector de químicos y fármacos exportó $ 86,8 millones entre enero y junio pasados, lo que significa un aumento de $ 27,3 millones respecto al primer semestre del 2009. El mercado latinoamericano es el principal destino de medicamentos como antibióticos, antiparasitarios, vitaminas, anticonceptivos, penicilinas y algunos implementos quirúrgicos.
Luis Montero, asesor técnico de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (ALFE) explica que las ventas al exterior están lideradas por dos empresas: la transnacional Bristol-Myers Squibb y Acromax.
La primera, desde su planta en Ecuador exporta a Perú, Venezuela, México y Canadá. Sin embargo, este año está previsto el cierre de la fábrica, por lo cual están redoblando la producción para cumplir con las metas de la industria.
“Lo que fabricaba Bristol acá lo va a absorber una de los dos plantas que estaba en México que quedó abierta. Hasta que esa fábrica se ponga operativa van a suplirlo las plantas que todavía operan en Ecuador o Brasil y que cierran a fin de año”, asegura Montero.
Agrega, que al igual que otras transnacionales, Bristol está guiando el curso de su negocio hacia la producción de fármacos biotecnológicos para enfermedades catastróficas como el cáncer, párkinson, alzhéimer, entre otras. Esto abre una oportunidad para las empresas locales que también se vieron beneficiadas en este primer trimestre con incentivos gubernamentales.
Hochi Vega, gerente general de Acromax, dice que aún el rubro exportador de la empresa está en desarrollo, pese a ello, este año tuvieron un crecimiento en las ventas al exterior. Esta empresa hace negocios con 13 países de Latinoamérica con productos que van desde antiparasitarios hasta medicamentos cardiológicos, sobre todo inyectables.
Vega explica que en los dos primeros trimestres del año, se trabajó con el Gobierno en el tema de propiedad intelectual, sobre todo en ejecutar cambios en la licencia obligatoria de las farmacéuticas. Otro de los incentivos, dice, es la priorización de las compras públicas hacia la industria local.
“Al expandir el mercado interno para la industria farmacéutica local, el Gobierno pudo ahorrar. Y nosotros vamos a empezar a ver el fruto de ese apoyo al sector especialmente en el fortalecimiento de las empresas locales y por ende el aumento de la capacidad exportadora de la industria”.
El empresario sostiene que la empresa tiene un plan continuo de inversiones -aunque aún no tiene calculada la cifra en el primer semestre- que se enfoca en el mejoramiento de la calidad de producción. Actualmente tienen certificaciones que le permite ingresar sus productos a toda América Latina.
“Las expectativas son muy buenas si se sigue trabajando los temas pendientes, como la modificación del sistema del control de precios. Estaríamos con todos los elementos para ver el despegue del sector”.
Nuevas reglas arancelarias impulsaron el sector textil

El sector del cuero invirtió en este año en la compra de maquinaria para la confección de calzado y ropa.
Las manufacturas de textiles y de cuero, plásticos y cauchos son dos sectores que también muestran una recuperación de sus ventas externas. El primero, según el BCE pasó de $84,8 millones en el primer semestre de 2009, a $ 98,9 millones entre enero y junio de 2010. El rubro de cueros, plásticos y cauchos en cambio, aumentó un 6,2% sus ventas, con respecto al primer semestre del año anterior, aunque motivados más por la exportación de los dos últimos, pues los productos de cuero no tuvieron crecimiento.
La imposición de una salvaguardia por balanza de pagos que aplicó aranceles a la importación de calzado y de textiles incidió en el incremento de las ventas de ambas industrias.
La ministra de Industrias y Productividad, Verónica Sión, en declaraciones ante el V Foro Latinoamericano del Calzado y XIII Encuentro de Cámaras en Ambato, indicó que solo en calzado, la importación en volumen bajó un 77 % entre 2009 y 2008; es decir, aproximadamente, 19 mil toneladas. Mientras que en valor monetario la disminución fue del 68%, lo que significa alrededor de $100 millones.
Juan Fernando Malo, gerente general de la empresa cuencana Cuerotex, señala que el incentivo arancelario permitió el aumento de las inversiones sobre todo para la compra de maquinaria y la contratación de nuevo personal en el sector del cuero. Y que pese a que las ventas al exterior no crecieron por la crisis que afectó al mercado español, la participación en el mercado local sí tuvo un aumento.
“Las reglas arancelarias que puso el Gobierno generó que el consumo nacional crezca al igual que la producción para ese mercado. Hay una tendencia a priorizar lo local, porque el mercado de afuera va a tardar tiempo en recuperarse, y muchas empresas han realizado inversiones fuertes para incrementar su producción basadas en las expectativas del mercado nacional”.
Estas inversiones, dice el empresario, se centran en la compra de maquinaria para la confección de calzado y ropa y bordean entre $ 200.000 y $ 300.000. “Pero si sumamos eso en 50 o 100 empresas ya es un rubro importante. Además se ha incrementado el empleo en costura y manufactura. Y esa es la tónica de todo el sector”, señala Malo.
A criterio de Renato Carló, presidente de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas, ese aumento de la producción nacional va de la mano con una mayor importación de materias primas y bienes de capital, sobre todo destinados a la industria.
Las cifras del BCE muestran que la importación de materias primas industriales subió de $1.734 millones en el primer semestre del año pasado, a $ 2.202 en estos primeros seis meses de 2010. En cambio, entre enero y junio, la importación de bienes de capital industrial creció 9,3% comparado con el mismo período del año anterior.
“Esta es una señal positiva para el país, pues muestra que se están haciendo inversiones en el sector productivo. Estamos dando fuentes de trabajo, antes se importaba y ahora estamos fabricando aquí, eso permite dar más empleo”.
Carló reconoce que el crecimiento está dado más en la micro, pequeña y mediana empresa, sector que por lo menos suma 40.000 industrias y que genera el 80% de la fuerza laboral del país.
“El Gobierno está trabajando en conjunto con las industrias, invirtiendo en certificaciones de buenas prácticas de manufacturas para presentar un producto con valor agregado y calidad que sirve para competir internacionalmente”, sostiene el empresario.
Los sectores tradicionales también tienen buenos resultados
La recuperación de la demanda y de los precios permitió un mejor desempeño de los productos tradicionales como el banano, el camarón, el cacao, la madera y las flores. Solo este último producto tuvo un crecimiento del 10,5% durante este primer semestre (comparado con el mismo período de 2009).
Santiago López, analista económico de Expoflores, asegura que este es un año récord en ventas al exterior, pues se está mejorando las cifras obtenidas en 2008, que fue catalogado como el mejor año para la exportación de flores ($565 millones en exportación). “Este momento incluso no hay flor suficiente para la demanda que existe, eso da buenas expectativas”.
Solo en febrero (mes de San Valentín) la venta de flores alcanzó los $ 73,2 millones, superando en $ 28 millones a la exportación del 2009, en ese mismo mes. Esto, pese a los problemas que enfrentó el sector por la crisis mundial y algunas decisiones gubernamentales que afectaron el desempeño del año pasado.
Al finalizar el 2009 se registraron 3.821 hectáreas de cultivos de flores, una reducción del 10% de las áreas productivas respecto al 2008. Esto afectó al empleo pues algunas fincas cerraron por completo y otras mantuvieron sus operaciones a la mitad.
“Además de la crisis, hubo nerviosismo por el anuncio de que se incrementaría el sueldo a $320 y tomando en cuenta que el 55% del costo operativo es mano de obra, muchos prefirieron dejar en espera sus inversiones”. El sector emplea unas 40.000 personas y en cada hectárea se requiere de por lo menos 11 trabajadores.
López sostiene que para mantener el crecimiento del sector también hacen falta otros incentivos sobre todo en la consecución de los acuerdos comerciales con los principales socios, tanto para negociar aranceles como reglas fitosanitarias e incluso mejorar la conectividad con los países destinos. “Por ejemplo, Colombia llega en 24 horas con sus flores a Japón, mientras que Ecuador demora hasta cinco días, eso hace perder competitividad y mercado”.
El sector cacaotero, en cambio, tuvo el mejor desempeño pues pasó de $124,2 millones en 2009 (primer semestre) a $173,2 millones. El incremento constante del precio es una de las motivaciones. Según el departamento de Estadísticas y Comercio Exterior de la Asociación de Exportadores de Cacao (Anecacao), el precio se mantiene entre $ 127 y $ 133 por quintal, un valor récord para la industria.
Bruno Leone, presidente alterno de la Cámara de Industrias de Guayaquil, señala que pese a que existe una balanza positiva en el país, cree que el precio del petróleo es quien sostiene las exportaciones. El empresario dice que no hay incentivos para mejorar las exportaciones desde el sector industrial.
“El incremento de importaciones de materias primas y bienes de capital sería una buena señal para la industria pero no tiene un efecto inmediato. Porque si vienen ahora, esas materias primas deben procesarse y convertirse en bienes terminados, luego tiene que exportarse y cobrar y eso tiene un ciclo de por lo menos seis meses”.
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En las noticias del diario “Suddeutsche Zeitung” de Munich Alemania salió yer un artículo sobre Latinoamerica.
Que Latinoamrica no es la de antes, corrupciones, ditaduras, etc, etc,. sino que está dando una nueva imagen.
Sobre todo Brazil con el presidente Lula, Chile, Bolivia.
Y veo que también Ecuador sigue esos pasos.
Como ecuatorian con reisencia en Munich, me da una gran alegria y sobre todo algún día regresar con mis conocimientos y estudios en Europa poder ayudar al progresos de esos paises.
Euvenia Acosta
Residente en Munich-Alemania